domingo, febrero 24, 2013

De la gesta del Mio Cid

No quiero alabar los comienzos de la escritura hispana, pero anhelo dejar en claro el primer consejo que debe tomar el escritor cuando desea dar a luz una historia; entender muy bien el verbo y así mismo el adjetivo. Quizás no es un consejo necesario para todos, pero lo he encontrado en el afán de por mi mala sintaxis. Claro que no he dejado la paupérrima práctica, sin embargo es suficiente para poder entender un par de cosas: El verbo produce la historia, sin éste, nos encontramos dando calificativos, limitando ideas al definirlas, quitarle el sentido al parto. 
La gesta del Mío Cid esta compuesta por más de 1000 versos que indican acciones, plus las palabras exclamadas, es decir, las ideas son meras ayudas de los actos. Cuando estaba intrigada por la forma que tiene la memoria, me di cuenta de una frase que dice "retrocede retomando tus pasos y así encontrarás lo que dejaste perdido", no es más que una pequeña luz que nos muestra que es la acción el primer anclaje de la memoria, y a su vez, de la historia que se desata con inconmensurables destinos. El paso tras paso: hablar, reir, soñar, medir, pensar, exclamar, que se toman de la mano de yo hable, reí, soñé, medí, pensé, exclamé. Y todo ello de: Yo hablé con seguridad, mientras que el publicó se rió de mi, soñé que ese momento no sería de esa manera, había medido cada detalle para que calzada en la situación, pensé una vez más que me había equivocado y exclamé "¡sean justos, sólo es un error!".
Hemos obviado de tal manera el lenguaje que ya poco lo entendemos, y nada podemos producir, por lo mismo nuestra vida en malas redacciones.  
El Mester era capaz de contar cada historia, pueblo por pueblo, sin vacilar en el contenido de ellas, incluso cuando era de juglaría, o cuando se es un payador. Pues era la hazaña de los héroes lo que compone la literatura, las costumbres de las personas que traspasan el papel para figurarse en el día a día. La obra si esta bien escrita, es capaz de tomarte y llevarte hasta el piso más alto de la empatía. 

EL HOMBRE ESCRIBE PARA RECORDAR

Pues he encontrado el primer laxante del estreñimiento mental, abrir la observación al verbo. Y no es que otro ya se haya dado cuenta, porque es muy probable que así sea, pero esta vez es importante porque yo... sí, yo, egoistamente he encontrado una puerta abierta ante mi problema. 

viernes, febrero 22, 2013

Inadaptado amor

Tanto tiempo hice poesías sobre el amor, sobre el cariño entre personas, manteniendo las esperanzas que algún día correría con suerte y tendría una persona que me ayudaría a construir una vida. No, ya no puedo creer en nada, ni en el amor, ni la libertad, ni en la verdad, la bohemia se ha ido por completo. Todo ello se ha marchado con la idea de la temporalidad, la soledad, la falta de pasiones... No, no he sido una persona cruel, ni carente de amor hacia quienes se han acercado, pero la paga siempre es mala. 
Podría acudir a la familia, a ese grupo de personas que te enseñó a querer de forma forzada, a respetar los errores, a discutir, a transgredirse y perdonar. Al fin de cuentas, una familia, por mal constituida que esté fue un esfuerzo de ese amor, quizá temporal, quizá mal formado... pero es la cuna de tus creencias personales. 
Hoy me encuentro desesperanzada, incrédula, ulteriormente con el espíritu doblegado. Me han pagado por ser compañía, obsequiado objetos, viajes, momentos, aquellas cosas que se lleva el tiempo... y yo he deseado dar cosas eternas: amor. 
Toda guerra es temporal, así sus divisiones, pero la vida es corta y muchas veces necesitamos ese ancla. Las luchas son para aquellos que buscan su realidad en el espacio que viven y la resuelven en el día a día... pues yo, hablo de anclas que te mantienen allí, te sirven para estacionar tu vida a una constante, el amor. Pero quizá este equivocada, quizá es una cosa temporal no tener los motivos, quizá sea una lucha para seguir viva. 

La pista de carreras

En esta vida el tedio trae sorpresas desagradables, rondar por la misma pista sin la mayor señal de por qué corres, por qué avanzas, por qué ya no duelen los músculos. El tedio te pone en competencia, con esa manía de darse cuenta de todas las cosas que van sucediendo a tu alrededor que despierta tu intelecto, lo nutre... Pero a la vez te vas llorando tu sangre en silencio, fingiendo que ya el dolor no te alcanza para que florezca, no esta hecho para ser contemplado por los ojos ajenos, ni por los del espejo. Esas noticias trae el tedio... una vida aburrida,sin aventuras, sencilla... a veces demasiado sencilla que el  único espacio que encuentra libertad es la circunferencia de un pista, elijes correr ahí el resto de tu vida, pasando el mismo camino una y mil veces. 
 

jueves, febrero 07, 2013

Latencia 1

A veces me pregunto si todas las personas han pasado por problemas similares, como enemistarse, distanciarse, sentirse odiados, olvidados, rechazados por algunos a la vez que se siente amado por otros. Me pregunto si todos hemos pasado por instancias donde no tienes éxito social, que no te hablen,  le desagrades a personas sin saber por qué, si acaso haces las cosas mal.
Es verdad que es parte de la vida de enamorarse de quien no lo siente así... ¿pero será lo mismo con acercarse a los demás?
No entiendo... y una respuesta simple no me hará entenderlo.

sábado, febrero 02, 2013

Sobre reuniones de personas

Ella tenia su plato frente a sus ojos, le tomaba atención a cada mordisco, poco a poco se iba disolviendo  su concentración, el sabor estaba asimilado en su boca por lo que volvía a recordar que estaba sentada aparte, viendo como todos reían en la reunión familiar. Todos estaban a los alrededores del asador o la mesa cercana a las cervezas; los adultos hablaban con otros adultos, y los jóvenes se cerraban en su circulo. Pensaba que no debía seguir comiendo, que la nutricionista le había dado una dieta estricta, que las bromas que escuchaba estaban lejanas. De a poco el choclo, las papas, la carne tenían sabor a timidez e impotencia. Una joven invitada se le acercó y le dijo: ¡Tía! ¿Qué hace escondida allí en esa mesa? acérquese, vaya con su plato y póngase allá. Por breves momentos deseó que esa muchacha no la haya notado, sintió esa incomodidad de ser visto, pero a su vez entendió... pero a su vez se sintió entendida.
-Gracias, hija - Le respondió a la joven.

 ***
Yo no queria ser como ella, esa mujer sentada en la mesa, escondida de los demás, que disfrazaba su impotencia lavando los platos, y picando verduras que ya nadie se comerá. No quería ser esa imagen solitaria a los 50 años.
  Tontos fueron mis deseos, tonto fue mi egoísmo... No seré esa mujer porque yo me sentaré al lado de ella si se siente sola, ella ya no será más sinónimos de tristezas, ella será un mujer feliz porque estaré para su alegría, para su compañía...
Pero... quizá aún no estoy preparada. No estoy allí, porque hago mi vida.