miércoles, julio 05, 2017

Érase una mente atrapada en la calma

Como todos los días ella salía a eso de las 11 de la mañana a comprar las verduras, para luego preparar el almuerzo. Antes de salir limpiaba su casa, barría, trapeaba, lustraba los muebles y al concluir se daba un baño. Todo era como siempre, la calle, el almacén, la gente. Cuando llegó de vuelta a su hogar las cosas cambiaron, ya no quería sacar una a una la mercadería del día, ni disponerse a cortar cada verdura como si fuese lo más importante. Ese día, un día remoto, se sentó en una silla de su comedor y se negó a realizar su rutina. Recordó por unos instantes la muerte de la madre de una de las amigas de su madre, la cual falleció mientras pelaba habas. Posteriormente, se acordaba de las historias que tenía con algunas personas, los dramas, las alegrías, las pulsiones, puesto que ahora todo eso se había ido. De nuevo negó su existencia rutinaria, porque algo nacía desde la represión de la calma, algo muy similar al aprendizaje. 
Se levantó de su silla y se dirigió al baño para mirarse al espejo, allí vió las canas que habían aparecido en su cabello, sus pocas líneas de expresión y su piel marchita con el tiempo. Se miró y pensó que la vida no debía pasar en vano, necesitaba hacer algo de ella o los gusanos de la repetición podrían devorarla. Acto seguido, fue a su celular y comenzó a llamar a sus viejas amigas, pero de ese intento sólo habían obstáculos. La gente se tornó predecible y adulta, llena de ocupaciones y horarios por cumplir, ya no tenía tiempo para pensar nada de lo que ya había sido en sus vidas. 
Inicialmente culpó a la sociedad, luego a cada uno de sus cercanos y finalmente, se culpó a sí misma por dejar que el tiempo pasara. No, ella no tenía la culpa, pero si era parte de esta maraña de destinos. Se sentía ambivalente, con sus deseos obstruidos y rechazados, completamente impotente y frustrada; a la vez de percibirse con ansias y esperanzas. Entendió que era responsable, quizá no del mundo, pero si de seguir al mundo. Olvidó todo y corrió a buscar sus llaves para salir nuevamente de casa. 
Ese día, caminó por unos parques, compró un libro y golosinas en la calle, conversó con un extraño que estaba sentado en una banca. Leyó minuciosamente cada línea del libro, miró el paisaje mientras reflexionaba en esas ideas, se sentía levemente útil a pesar de estar sentada. Aquel día se abrieron las puertas que ocultaba sus reales necesidades, así empezó a cuestionar sus pasos y experiencias, y todo ello no le pareció aburrido o agotador. Aprendió que había libertad, que no era el libro que había comprado o la golosina que se había comido, ni las elecciones de su vida, sino que estaba ahí, guardada en su voluntad y en su sentido. 

sábado, julio 01, 2017

Un recuerdo...

Por escuchar música empecé a acordarme de algunas cosas, entre esas la primera pijamada que tuve, donde celebrábamos el cumpleaños de mi hermana. En la noche vimos matrix, mientras nos reímos de cosas de niños. Recordé que invité a una amiga del colegio en esa ocasión, la Paulina, ella repitió al menos 5 veces que su papá coleccionaba llaveros, luego de esa frase se transformó en una broma interna. Me acordé de cómo nos volvimos amigas ese año y fue porque unas compañeras que se sentaban con ella le quitaron el asiento, lo que generó que se cayera y se golpeara muy fuerte su cabeza. Faltó muchos días al colegio, pero por cortesía le pregunté a su madre cómo estaba la salud de Paulina, ya que la vi en el colegio. No sé por qué, pero cuando volvió a clases ella estaba muy agradecida, así que me buscaba para conversar. Después de eso nos volvimos muy cercanas, solía ir a su casa seguido y a veces sin avisar.
Yo era una niña muy tímida, por lo que me intimidaba el desplante que ella tenía, pero me facilitaba las cosas. Sin embargo, una vez ella se molestó conmigo y se paró de mi lado, yo no supe qué hacer así que sólo le sostuve el delantal para que no se fuera. Fue la primera vez que me angustió la indiferencia de alguien, o el quiebre de una relación que intentase formar. Sentí tanta vergüenza de tratar de no dejarla ir, así que desde ese momento me encerré en mi misma por largo tiempo. Definitivamente nunca he sido una persona muy efusiva con las palabras, pero ahora me encuentro aquí hablando sobre un recuerdo...

viernes, junio 30, 2017

Que tema más manoseado es la soledad y el amor... ¿pero qué haríamos los novatos sin ello?

Si dicen "te amo"

Me preguntan por qué soy tan incrédula y desconfiada con las personas, yo les respondo que tengo dos motivos. El primer motivo es que gran parte de las personas que he conocido no saben lo que quieren, por lo que al tiempo cambian de opinión. El segundo motivo es que también he visto cómo se incurre en mentiras para lograr un objetivo. Lo peor de ambos motivos es cuando estos se juntan, y suelen hacerlo, mienten para lograr cosas que no saben si realmente quieren. Los resultados de eso es no creer, porque la falla se convierte en ley. 
¿Por qué soy incrédula? No, no soy completamente incrédula, siempre me he quedado donde mismo esperando actos de afecto. No suelo huir, a menos que sea completamente necesario. Entonces aquí estoy, perdiendo las esperanzas de unirme a alguien, porque no hay nada que me indique lo contrario. Definitivamente una se acostumbra a esto, a esto de mirarse los pies durante la noche, en no sentir miedo de caer desmayada en la calle, o en la tina... miento, hace pocos días estuve cerca de desmayarme en un local y sentí mucho miedo. Tuve miedo y sentí pena de estar sola, no quise seguir con esto. Todo se transforma en un absurdo, ya que me resulta más creíble ser capaz de recuperarme después de una situación así, en vez de tener a alguien a mi lado capaz de hacer una promesa. Me parece más creíble que volveré a pasar por eso, que sentiré el sudor frío de una forma repentina, que mi vista se nublará, mientras que en mi oído comienza a ensordecer con un pitido. 
Pongo en duda mi deseo de ya no estar sola, es un acto egoísta y de autoconservación, no me acerca a nadie, sino que me sigue alejando. Me acerca a alguien con una mentira, así que de pronto soy yo la que miente. Me pone una razón equivocada y me confunde, por lo que no me deja ser certera con lo que quiero. De pronto, aquellas personas que no les creo también soy yo, tras mi necesidad de no morir sola por accidente. Sin embargo, no diré "te amo", porque todo lo que tendré para entregar es algo insuficiente para nuestra edad: una mera amistad. Finalmente, solo me queda la esperanza... la esperanza que lo mejor ocurra. 

miércoles, junio 28, 2017

Los dibujos

Soñé con él. A pesar que hace más de un año que eliminé toda posibilidad de cercanía, menos la de la casualidad, siento que hay algo que debo volver a revisar sobre esta situación. Hasta ahora él ha sido el hombre más lindo que he visto, y me refiero sólo de forma estética, ya que él se transformó en muchos dibujos en mis croqueras. Si bien la estética es algo muy subjetivo, me impresionaba el impulso que me gobernaba y me llevaba a retratarlo de forma incesante en miles de hojas. Su rostro estaba lleno de detalles, como el reflejo de la luz en sus ojos color avellana, el mechón de pelo que decoraba sus pómulos, su nariz que se inclinaba hacia el otro. Cada característica entraba en mi cabeza como si fuese un embrujo, que a su vez me incitaba a tomar mis lápices y adorar cada trazo. Fue difícil dejarlo, ya que eso significaba eliminar todo ese trabajo, pero era necesario debido al nivel de agresividad que existía en él. No, no pretendo volver a hablarle, el motivo de tomar distancia fue por amor propio y de resguardo ante tanta agresión de su parte. Por mucho que adore el romanticismo, eso significaría volver a presionar el gatillo. Sin embargo, me preocupa mi pérdida del asombro ante el otro. 
Cada vez que dibujaba a un hombre, se transformaba en una sentencia de causa perdida, puesto que aquello que me llevaba a hacerlo era una pasión desatada. Hubo un tiempo que prefería no regalar estos dibujos por una cuestión casi supersticiosa, porque no entendía la razón de todo esto. Ahora, con el tiempo, he podido comprenderla un poco más, pero he perdido esa fascinación estética. Mis croqueras están vacías de esos detalles que me volvían loca... me preocupa y lo diré sin cansancio. A veces cuestiono este sentimiento como si fuese un deseo de mi otro yo eufórico y maniático, que necesita de esos pensamientos para sentirse inteligente y valorado. Me resulta horrible tener que desconfiar tanto de mi misma por el miedo a la enfermedad psicológica que padezco, pero más que nada, por el daño que puede causar dar rienda suelta a estas ideas. ¿Acaso no existe el equilibrio en una persona como yo? 
Creo que sí disfrutaba el acto de retratar a una persona, porque me sentía cercana a mi misma cuando llenaba de sentimiento algunas líneas. Definitivamente sentía un grado de enamoramiento al proceso artístico, que ahora más que nada se ha vuelto un cuestionamiento técnico. Estaba enamorada porque el mundo me conmovía, en gran parte para mal, pero me sentía tocada por lo que estaba fuera de mi. Y quizás eso era la maravilla del sexo: sentirme tocada por algo que estaba más allá de mi misma. Pero también todo esto podría darse por la desesperanza por el medio, que sólo agoniza en la utopía política que he ido construyendo; o remotamente se debe a que no he sabido reconocer los momentos en base a lo nuevo que gobierna en mis ideas, puesto que sólo tengo las buenas historias del pasado para hacerlo. 
Hace días me quedé donde una amiga y comencé a pensar antes de dormir. Para los que sufren de insomnio es un pésimo indicador. Pero no me negué a esas ideas, las cuales al fin de cuenta me dejaron temblando de miedo al sobreanalizarlas. Pensaba en que detrás de muchos eventos hermosos, se escondía algo horrendo: un beso y el abuso, el cariño y el deseo frustrado, la adoración y el maltrato. Todo se construía como un binario maldito, dando la sensación que eso era lo completo de cada experiencia estimulante. Tal como hablaba con un amigo "las cosas que amamos nos destruyen". Sin embargo, quizá ese es el error de la discriminación y la diferencia de conceptos, el amor y el deseo se construyen como una maldición, no así como un don lleno de sentidos. Quizá ese sentido está lleno de praxis, de procreación y crianza normalizada, en vez de casualidades y milagros. Sí, claramente la lógica se ha llevado mi imaginación, todo se ha vuelto calma, mientras que mi alma busca descontrolarse nuevamente. 
En ese binario maldito, el 1 es la existencia del hombre y la mujer, el milagro de la vida; mientras que el 0 es el control. Era la dualidad de la explosión en el silencio, como la pasión en la falta de esperanzas. Esta no es una reflexión nueva, hace pocos meses me llamó la atención lo atraída que me sentí a un amigo, ya que el me decía que iba a viajar lejos y no lo vería en mucho tiempo. Nunca me había parecido más atractivo más que en la carencia de su presencia. Nunca me ha parecido alguien tan atractivo como en el intento del olvido. Luego me reí y todo volvió a la normalidad. 
¡Quiero el asombro! pero ahora parece tan distante en este mundo que se cae a pedazos, en este mundo que ahora me parece pesimista por el control que he elaborado. No, ya no deseo el nivel de protección que tengo, si al fin de cuentas estoy perdiendo cada hoja que cae a su muerte, o cada promesa que cae en una condena. 

sábado, junio 17, 2017

Poética apagada

Creo que no todo el tiempo se puede hacer poesía o al menos hacer el intento. Es curioso cómo llegan algunas informaciones a tus oídos, sin buscarlas, sin llamarlas y sin esperarlas. Ojalá fuesen buenas noticias, pero nuevamente es para enterarme que algunos vínculos que formamos con el tiempo son un fraude. Entro en mi catalogo de gente que conozco y voy diciendo: confié en esta persona, también en esta otra, pero nuevamente fue un fracaso... un fraude. Poco a poco me convierto en una persona que acoge de vuelta su intimidad, resguardandome en el único lugar que me resulta infalible. Sin embargo, no todo es tan terrible, encontré cosas buenas, personas valiosas y me alegra. ¡Qué más da!, creo que tengo menos miedo y resquemores de dar parte de lo que pienso, en vez de dar lo que siento. 
Pienso que siempre confío, nunca pido silencios a menos que me sean urgentes, supongo que esta estrategia me ha expuesto, pero también me ha mostrado la moral compartida. No todo es tan malo cuando ves que sin pedirlo, sin exigirlo, el acto de amor está a merced de la voluntad de algunas personas. Siento que he ganado todo lo que buscaba y he perdido lo que nunca desee.Fin de la batalla, el viento sopla a mi favor.  

jueves, junio 15, 2017

¿Estás aún conmigo? ¿Estás ahí?

viernes, junio 09, 2017

Crujiendo

Mis manos suelen comunicarse más que mi boca, lo sabes bien, los ruidos de los locos nunca se han entendido. Tantos años pegados los unos a los otros, para aprender a quedarnos mudos e impávidos. No entiendo mucho, sólo tengo un par de ideas, quizá alguna vez puedan servir.

Siento que crujo al avanzar, como rompiéndome en el camino, quizás son los años. Pongo el cronómetro cada vez que conozco a alguien, hay algunos andando aún, pero la mayoría se han pausado ¡que lástima!

Yo no hago cosas bonitas, ni cosas que puedan sentir lástima, ¿debería sentir vergüenza? Descuida, nadie lo sabe aún.

Público

Son tan silenciosos desde lejos,
son tantos
estoy frente a ti

Él estaba acostado en el suelo
eran las doce del día
la gente evitaba pisar su mano

Son tan silenciosos desde lejos
son tantos
estoy frente a ellos

Él cantaba en el baño
calentaba la tina
y su sangre

Son tan silenciosos desde lejos
son tantos
estoy escondido de ellos

Él iba a cruzar la calle
al igual que el auto
ninguno detendría su pie

Son tan silenciosos desde lejos
son tantos
estoy furtivo de ellos

Él conversaba en la tarde
en la noche escribió
en el alba durmió

Son tan silenciosos desde lejos
son tantos
estoy gritando por ellos

Bandoleros en los árboles

¿Tendría que culparte? Si soy una niña bandolera que gira con los ojos tapados, moviendo los brazos, fingiendo que disparo al aire. Estoy atrapada en este vasto espacio, congelada hasta los huesos a causa del anonimato. ¿Debería sorprenderme? ¿debería culparte? ¿debería resignarme? ¿debería seguir preguntando? Trepé hasta la cima del árbol para poder dejarme caer, para gritar de un golpe y sentir el último aliento. Trepé para sentir el pitido de la sangre y el silencio de las hojas moviéndose. 
Mi nuca se entibia, mi mirada se fija y mis dedos se ponen rígidos.¿Tengo que terminar las cosas así? ¿A quién le importa? 

¿Pienso esto para que le importe? Nunca he sido tan incoherente. A la gente le gusta las sonrisas, yo no tengo ninguna más que alguna involuntaria. Estrepitosa forma de caer en silencio, como la pausa después del choque, como dejar que las cosas sigan pasando hasta que suene el pitido. ¿Pienso esto para preocuparle a la gente? ¡que va! si los que quitaron las esperanzas, ya han corrido lejos. ¿Es una lucha contra ellos? Claro, como un bandolero disparando al aire. La gente deja sombras, pero nunca su presencia. 

Las sombras se cuelan entre los árboles, como risas viejas que silban entre las ramas, como juegos y pasos rápidos sobre las hojarascas. Las añosas sombras tienen memoria y a veces nos cuentan historias cuando nos sentamos solos en alguna banca. Algunos duermen con esas historias en los parques, se quedan hasta tarde, hasta que culmine con sus oraciones. Algunos corrimos en nuestra imaginación por esas sombras, nos metemos en aquellos cuentos y hacemos temblar las ramas. 

Los bandoleros somos solitarios, porque nunca sabemos si reír o llorar si estamos acompañados ¿alguien me enseñará como sentir? Y si estamos acompañados, a veces no sabemos por qué. Tiemblan mis manos hasta tocar la taza de café, como si volviera en paz después de las fantasías, como si nada de lo que pensara tuviera sentido. Mi cuerpo reposa, mientras mi mente se ha ido caminando hasta llegar al bosque, donde los árboles caen sin hacer ruido. 

La banca

Visitame en cada lugar que estuve,
que mi memoria ya no tiene pasos.
Visitame cuando el alba llegue,
y se robe mi día

Lleva sonrisas en los bolsillos,
que los cristales ya no nos sirve.
Lleva una caja de momentos,
para pensar que nada es en vano

Llega a mí cuando ya no esté,
cuando todo sea tarde
Llega a mí cuando ya no esté
y no pueda agradecer

Cuando me vista de tierra
Cuando me vista de madera
Cuando me vista de gusanos
Cuando me vistan con flores

Visitame en el lugar que estuve
lleva una sombrilla para el sol
llega cuando sea más tarde
cuando no pueda decir que hay...

Dialecto críptico

Soy de dialecto críptico y solitario.
Soy de manantiales y abundancias.
Soy de océanos y naufragios

Queda en mí el valor de la insistencia.
Queda en mí los ríos de palabras.
Queda en mí la torre de marfil.

Se detiene en tus muros.
Se detiene en tu silencio.
Se detiene en la ausencia.

Soy de dialecto críptico y solitario,
hasta que una mano salude
hasta que quede en mí
y jamás se detenga




Humedad

Después de sentir quemando el sol de enero, la brisa comenzó a invadir todos los espacios vividos, que poco a poco nos acercó mayo. ¡Desdichada época!, con su nostalgia camuflada de belleza, me pierdo en tus hojas moribundas y en tus nidos. La belleza fastuosa que nos llama a la humedad, cristalizando lo endeble de nuestro pies que miran. Hoy, hoy correré dejando marcas de sal, correré con el peso de mi chaqueta, mientras que la luz pica mis ojos. Correré hasta junio y levantaré mis manos en la lluvia de julio. 
Esconderé mis palabras en el trabajo, en mis piernas andando, en las esperanzas que vuelvo a construir. Que nada es falso cuando lo creas, que nada es falso cuando entierras tus manos para poner los cimientos de lo que allí estará, que nada es falso hasta que sientes aún el respiro. En la cornisa del monumento de la vida reposará la sal y correremos en los pasillos que crearon los puños. Finalmente nuestras caras limpias mirarán la luna para poder descansar, porque aún queda algo de energía cuando nos evaporamos... 

domingo, junio 04, 2017

Psicosis y ciencias

Palabras claves: categoría, sesgo del observador, apofenia, creatividad y subjetividad

Hace poco rato terminé de ver "Dark side over the rainbow", una versión de "el mago de oz" con la música de Pink Floyd. Al finalizar la película salió el concepto apofenia, no conocía dicha palabra hasta ese momento. Tras saber vagamente sobre su significado, me puse a pensar si la capacidad de generar y asimilar patrones no repercute también en el desarrollo de la ciencia. Días atrás también estuve pensando sobre el "sesgo del observador", aplicado fuertemente en las ciencias naturales para evitar ver respuestas tendenciosas tras el proceso de experimentación. Al unir ambas ideas me puse a divagar sobre la posibilidad de generación de categorías ficticias/creativas, las cuales afectarían directamente a la ciencia como conocimiento útil. ¿Es posible saber si nuestras observaciones están sesgadas por nuestras intenciones? 


sábado, junio 03, 2017

Se iba a llamar "melancolía"

Sábado, 21:37 horas. Hice una pequeña pausa de la lectura recreativa, revisaba "La náusea" de Sartre. Poco a poco, dado a sus desoladoras palabras causadas por una soledad ingente, me precipité al deseo y a la empatía. Con el tiempo esas ansias llanas del romanticismo se han esfumado, ahora habita en mí un largo aliento de compartir intimidad y un gusto, algo así como una tarde fría junto a un libro y un café. Sin embargo, ese deseo se traduce en leer en voz alta aquello que reviso, para que el otro pueda escuchar y atender las cosas que voy experimentando. Quizás eso me parece más íntimo que cualquier otra cosa, ya que mis ganas de entablar una conversación se reduce por cada segundo de estar lado a lado sólo conmigo misma.

El aburrimiento tiene un dejo de melancolía, se ve como un problema que mezcla la escasez de ideas y los recuerdos, el ataque de tu vida que te condena a repetir todo, como si no hubiera más. Quizás sólo es una forma de quemar la incertidumbre, de gastar el tiempo recordando. O quizás, sólo es un ejercicio febril de nuestra mente, que se alimenta de recuerdos para promover el aprendizaje. A fin de cuentas, me siento contagiada por las palabras de Sartre, porque veo en sus letras las distancias que generamos con el tiempo, que a su vez se transforma en algo tan cercano, tan interno. Necesito cavilar sobre estas ideas y no generar aseveraciones, ¡tanto daño que han hecho esas aseveraciones!

viernes, junio 02, 2017

Concepción iridiscente

¿Recuerdas?
Solías estar embelesada por la humedad de la mañana, 
por los charcos en el camino,
por el movimiento de la nubes. 

¿Recuerdas?
Nadie que conocieras estaba alrededor
sólo había una libreta apoyada en las piernas
sólo había un espacio vacío contemplado

¿Recuerdas? 
Los mejores tiempos que tomaron todo de ti
Las sabias adicciones a su comunicación,
las sabias aflicciones de caminar al borde

¿Recuerdas?
Irisación de gasolina en el estacionamiento
El eco de la risa mientras corríamos
El eco de tu silencio al subir al bus

¿Recuerdas? 
Seguir con tus dedos las gotas en la ventana
tomar el cigarro como si fuese un pitillo por la lluvia
tomar el cigarro para olvidar los temblores

¿Recuerdas?
Cuando dije que en ti había encontrado mi hogar
Ahora mi lecho está vacío
Ahora la ausencia está llena

¿Recuerdas?
Las teorías de la yuxtaposición
A mi lado la continuación de nada
A mi lado todos los que faltaban 

(pensamientos acompañados de una canción https://www.youtube.com/watch?v=_pZ2bUkUKXs) 




sábado, mayo 13, 2017

Mi idea soy yo

Yo soy, soy mi idea,
una palabra atrapada en un pozo 
que arde en mi centro

Yo soy, soy mi idea,
el eco de un famélico
que cierra los ojos para ignorarse

Yo soy, soy mi idea,
el reloj guardado en el cajón
y los pasos en reversa

Yo soy, soy mi idea,
los abertales de un río seco
que cavila en tormentas

Arde en mi pecho famélico
un pozo y un cajón,
una palabra y unos ojos,
abertales de un reloj

lunes, mayo 08, 2017

Varada

Como un capitán suicida sobre el barco de timón atascado, la tormenta de la locura me llevó contra las rocas tratando de alcanzar tierra firme. Y a pesar de todo... sigo viva. Tengo sed, llévame al lugar más seguro.

sábado, mayo 06, 2017

Torbellino de autodesprecio

Ante todas las cosas, tengo una contradicción producto de la excepción. Dicen que tener el sueño cambiado es un depresógeno y claramente, para poder mantener controlado esto, debería considerar que no puedo provocar quedarme dormida tarde, sin embargo, las situaciones así lo disponen. Además debido al contexto también me he sentido algo cansada, por lo que no he podido distinguir si esto es cansancio o depresión. Me desperté recién a las 15:00 hrs, no quise comer. Recibí un par de mensajes en el celular, sentí rabia. Me fui a bañar y me quebré. Que puedo decir, detesto hablar tantas veces de "me" y "yo" dentro del mismo texto. Quisiera responder que todo es causado de una vida ni tan triste, culpar a todos los responsables de mi estado, pero ya es muy tarde para hacerlo, porque tener salud significa perdonar y hacer la vista gorda, distinguir que esto no es más que una conducta sistemática. Quisiera decir que me avergüenza que las personas se quejen de las oportunidades que tienen de dedicarle su tiempo a alguien que lo necesita, porque se manifiesta claramente este egocentrismo tan instalado en las personas, que hacer algo que involucre su dedicación a algo que ellos no van a tener un beneficio concreto los descoloca. ¿Podría decir que soy la excepción de esos casos? No, claramente soy igual de egocéntrica que el resto de las personas, pero he experimentado la necesidad de ver si la persona que te importa aún respira por la noche, mudarla y ponerla en un ataúd. Hace poco tiempo él me dijo que ahora que se sentía mejor, notaba que tampoco sabía nada de los demás y no le importaba, es curioso que así se exprese la salud mental.
Sí creo que la depresión es una enfermedad, pero es realmente patética para este sistema, no sólo está invisibilizada, sino que es una burla, no puedo decir con justa razón qué es lo que me duele y si quiero una eutanasia para cesar de vivir de esta manera, o que prefiero morir del dolor que causa, como sucede con otras enfermedades mortales, es una burla... algunos han mostrado que este dolor es grande exponiéndolo con gran teatralidad, pero resulta que de abajo unos tipos deplorables gritan con todas sus fuerzas que no se quieren perder del show. Lo que le duele al depresivo es tener que lidiar con los demás, no es el corazón, no es el hígado, ni el páncreas, ni nada de eso, es tener que ver que la sociedad es un fiasco y no se necesita ser tan inteligente para poder ver la basura. ¿Pero podría ser un sociópata y terminar con mi problema? Definitivamente no, sería un trabajo tan absurdo, ya que nunca terminaría de resolver con asesinatos la causa de todos estos males, además tampoco soy la excepción como para exaltar mi superioridad moral, pero a veces pienso que muchas personas son potenciales sociópatas... y siendo sincera, creo que el sociópata es un ser con carencias intelectuales.
¿Cómo duele? por ejemplo, tú te tocas donde te duele, en cambio yo imagino escenarios, uno de los dolores más bonitos fue cuando me imaginé colgándome en el puente de los candados, cagándome en los pantalones, siendo obscena en toda su esencia, pero teniendo en mi pantalón una nota que diga "Eso que llaman amor no existe, se necesita grandes cambios para que ocurra... pero aún no pasa nada, adiós". Empero, me siento culpable por el mismo egocentrismo que me ataca, que es lo que dije al comienzo, porque he visto que hay unas personas que hacen lo mejor que pueden para amarme, pero resulta que no puedo estar destinada sólo a estar con esas personas, porque esta sociedad te exige salir del nido. Y esa es la excepción, la incapacidad de hacer algo completamente egocéntrico porque hay una persona el mundo que hace el intento y yo no podría responderle con el odio que le tengo a los demás. Bueno, a eso yo le llamo vivir.
No mentiré, me he sentido entusiasmada con algunos quehaceres, por algo puedo mantener esta enfermedad controlada y en tanto pueda, invisible... porque para qué vamos a andar con cosas ¿cómo voy a vivir bien si el resto cree que soy patética? Claro, la calidad de vida es empezar a imitar a los demás y ser la conchuda que desprecias, pero teniendo al menos una moral un tanto más desinteresada.
Son las 18:30 y aún no quiero comer. La incomodidad es parte del crecimiento, ¿no crees? Ya dejé de llorar por autodesprecio, pero me duelen los ojos... quizás debería volver a ser normal.
** Por cierto, es un texto muy mal logrado.

jueves, mayo 04, 2017

Sobre una canción

"No te pares frente a mí 
con esa mirada tan hiriente 
puedo entender estrechez de mente 
soportar la falta de experiencia 
pero no voy aguantar 
¡Estrechez de corazón! 

No vuelvas hablar así 
no rebajes estas relaciones 
si vivimos de cariño y besos 
no me digas de odios y traiciones 
¿cuántas cosas se diran? 
en la guerra del amor 
las palabras son cuchillas 
cuando las manejan 
orgullos y pasiones 
estas llorando y no haces nada 
por comprender a nadie excepto a ti 
oye, no voy a aguantar 
tu no puedes desmostrar 
oye, no voy a aguantar 
¡Estrechez de corazón! 

No destruyas porque sí 
no quieras borrar cada momento 
la felicidad no tienes 
porque incinerarla 
junto al sufrimiento 
no te pido nada más 
que valores este amor 
que lo guardes en un libro 
y lo atesores 
cerca de tu corazón 
tu sabes cuanto se ha querido 
has abrazado lo mismo que yo (oooh!) 
hoy no puedes demostrar 
yo no tengo que aguantar 
no, no puedes demostrar 
¡Estrechez de corazón! 

Ooooh! Tu corazón 

No te pares frente a mí 
con esa mirada tan hiriente 
pon tu mano en mi pecho y reconoce 
que este latido no se miente 
lastima que sea así 
es el juego del amooor 
cuando más parece firme 
un castillo 
se derrumba de dolor 

Estás llorando y no haces nada 
por perdonar a nadie, excepto a ti 
estrechez de amor, egoismo 
estrechez de razón, no me miras 
oye no voy a aguantar 
¡Estrechez de corazón! 

Ooooh! Tu corazón 
¡Estrechez de corazón!"
Los Prisioneros, Estrechez de corazón. Corazones,1990

En una de esas tantas tardes mientras escuchaba música y trabajaba, aparece esta canción entre el playlist de la radio. Fue inquietante la atención que me provocó, no entendía inicialmente por qué tras tantos años ahora tenía más sentido, puesto que en numerosas ocasiones la había escuchado dado a la importancia que tiene esta banda en el país, además que este disco se lanza un año posterior a mi nacimiento, siendo una de las canciones que aún se mantenía de moda en las radios durante mi niñez. La pasión me había limitado poder ver la esencia de esta letra, quizas es algo exagerado decirlo de esta manera, pero había algo crucialmente significativo que no se resumía en el desencanto de una relación romántica, una ruptura, sino que apelaba al egoísmo afectivo. 
De pronto la estrechez de corazón no era sólo de una pareja, era de amigos, familiares, era de mi madre, mi padre, mi hermana, conocidos... era el duelo por sentirse insignificante para un otro, era mi pena fundacional, era mi depresión reproducida, era la máquina, era mi elegida soledad. Me di cuenta que pensaba en los otros para abolir el egoísmo, una batalla con un gigante imaginario que siempre termina devorándonos. Me sentí aplastada de ausencias y sangrando, empuñando mi arma blanca de una utopía que había sido engendrada por el dolor, la negación a seguir viviendo una práctica tan mundana como la invisibilización del otro, de generar un amor que se entiende como doloroso, un amor que genera distancias y propiedades, yo lo que quise por tantos años era una mirada transparente, como la de él... de él. 
Cuando lo conocí fue cierto, fue profundo, fue verdadero, no fue una pulsación, fue una apertura real del corazón. Sin embargo, la vida tiene historias crueles cuando amas de verdad, la vida una vez le dio fin a un amor, ahora venía como una sombra a llevarse a otro, pero no vestida como la parca, sino que ahora vestía de bondad y bienestar por el otro. Decidimos amarnos y dejarnos para poder amarnos más, pero lo único que encontré tras todo ese episodio fue un cúmulo de relaciones incompletas, llenas de egoísmos, faltas de respeto, de avaricia y lujuria, como si te empujara fuera del cuadro para ser pintado en otra escena.
 Y la vida fue amor, luto y egoísmo, como el ouroboro que se come a sí mismo para aniquilarte, como la loca que corre tras sus ideales, porque dolía que tras su muerte tuviese que ver la indiferencia de una familia que no le importaras, compañeros que no veían más del irremediable disfraz, teniendo sólo la droga de una amistad infantil que en cualquier momento puede finalizar. El luto fue la pérdida, la ausencia completa de una acción de amor, no sólo significaba perder a una persona, sino que era perder una posibilidad de estar en el mundo. El mundo era obsceno después de eso, porque no había más que una persona dispuesta a ser que tu vida tuviese sentido. Luego lo intenté, grité, moví mis brazos si es que así lograba ser vista, pero de pronto me sentía a millas de cada persona que intentaba comunicarme, no sabía nada, lo único que tenía era volverme loca en el aislamiento de mi lenguaje mudo. 
Pasaron diez años hasta que lo conocí, pero ya estaba muy averiada para saber como sostenerme, aún así, no estaba lo suficientemente dañada para poder amar... lo amé, lo amé, lo amé. Lo amé porque cada minuto que me vio a los ojos supo quién era yo, y yo veía en sus ojos todo lo que era él... Pero vino la muerte, el luto y el egoísmo de tantos pasajeros, mi desconfianza que crecía... Hasta que en un mínimo de acción de cariño, alguien me dio algo me pertenecía.
 Gracias aún puedo vivir, aún puedo vivir a pesar de no tener miradas, de sentirme a ratos abandonada y sola. Pero gracias, aún puedo vivir.