Revienta la roca tras el crujido, se desprende de aquello que solía ser. Escombro del silencio y el estruendo. El sitio y la marca que se forma del cambio inevitable. La forma de una ruina y los cimientos. Lo que era se queda, una semblanza, un vestigio, una manera adherida. Veo su espalda y mi sexo se quiebra en latidos. Ahora una cueva sin techo. Sonido rajado, se quiebra y se eleva como un canto rural. Me escuchan los dioses en mi plegaria secreta. Escultura adorada de mi sierva postura. Trance sudoroso, letárgico, perdido en lo pagano. Subo, subo, subo... extravío mi mortalidad.
sábado, septiembre 27, 2025
martes, julio 08, 2025
Borrarte
El amor sádico, el del reencuentro con sí mismo, el de la idealización propia, me mira y me borra. Insatisfecho con abrir los ojos, se obnubila con la perfección de aquello que habita cuando la noche comienza, y como una trampa de conejos, un inocente sendero lleva a una recompensa al final. Tu, erigido como un totem, guía espiritual en el vacío de un desierto, del mar y las montañas, me entrego a tu voluntad para encontrar una ruta de plena fe para soltar la angustia de morir. Aquello que fui, ya no es, y así me convierto en mi mejor versión de tu deseo y soy un poquito más feliz. Y así, los años terminan, ya no eres la misma que años atrás, el mundo creado ahora es desmontado y no logras separar tu identidad a la del otro. Lo recuerdas para tenerte a ti misma, lo revives, tratas de separarte, pero estás fundida a ese fantasma metalico. ¿Quién eres ahora? ¿quien eres después de amar? ¿quién eres en tu completa soledad? La distancia es una incesante pulsión, el sol brillando en la nuca tras horas de caminar sin una gota de agua y sin avistar una fuente o un oasis. Desolación
jueves, junio 19, 2025
jueves, junio 05, 2025
Tierra
Quizás tenías razón en como me veías... con una fiereza descomunal, como montaña erigiéndose con fuerza; pero tierna como el musguito que crece tímidamente
jueves, mayo 29, 2025
Casi 20 años
Casi 20 años apodé mi espacio "las ilusiones son perfectas" y pienso "la única vez que me amo bien estuvo destinado a ser solo una ilusión"
sábado, mayo 24, 2025
El segundo corazón
Nunca lo hubiera previsto, que cada vez que pensara en ti o te sintiera cerca, iba a tener ganas explosivas de ir al baño. Así que como va la relación, te asocio con el confort y una lavada de culo.
miércoles, mayo 07, 2025
domingo, diciembre 01, 2024
Llegó en marzo
Ideas. Hoy escuchaba a una persona en redes sociales que hablaba del autoenfoque erótico como parte de la salud sexual de las mujeres y planteaba que era necesario desearse. No pude evitar estar en completo desacuerdo con ese punto. El deseo es el reconocimiento de que nuestra identidad se conforma también de experiencias carentes. Aquello que se constituye como una sed particular y a la vez una orientación que no culmina. ¿Es posible desearse bajo esos términos si todo lo que hay en ti ha sido vivido? En ese sentido, la mirada hacia uno mismo debe ser mas profunda, no puede basarse en la carencia o complemento, sino en el sentido de aceptación y valoración. De asombro de sí mismo, de exaltación, de no sentir necesidad pero no poder vivir sin una misma. Amor, como algunos le pueden llamar.
Ante varias preguntas sobre si quería algo fuera parte de mi vida, me di cuenta de un sentimiento genuino de contemplación, que no nacía de la necesidad, sino de plenitud. Un tipo de satisfacción que surge de no querer retirarse de un lugar, que se siente como destino, algo que no fue premeditado, ni controlado, ni medido. Inevitable. Creemos que esa experiencia será siempre placentera, pero en su estado inevitable, también construye historias con una que otra calamidad, como si no pudieras ser otra persona. Se vive como si fuera una obsesión, compulsión... inevitable. Pero te hace sentir buena, correcta y a la vez completamente errática. Así, con ese mismo sentimiento, lo tomé en mis brazos, miré su naricita rosada, sus patitas blancas y algo percudidas, y sentí algo que ni él ni yo podríamos explicar bien, pero ha sido maravilloso. Y pienso en cómo llegó a mi vida y me doy cuenta que esa persona sí sintió amor. Algo de esperanza vuelve a estar en el mundo.
viernes, octubre 18, 2024
jueves, octubre 17, 2024
Escarchas en la sombra
Camino lento frente una ventana amarilla.
Una sombra antigua me mira y lo observo de vuelta.
Quiebro la dirección por un segundo, vuelvo a mirar.
Ya no está...
La idea se enrosca en el vientre.
470 días amortajados.
Burlar el pasado, con el engaño que el perdón existe
en otro café,
en otro bar,
en otra calle,
en otra plaza,
en otra pieza,
en otra montaña,
en otra gente.
Después de ti, llegaste tú
Una persona flagelante frente a un dios sordo
Después de ti, llegaste tú
Un hombre que yo no hubiese amado
Después de ti, pudiste ser olvido embalsamado
Llegaste tu... llegaste tu...
puzzle mal armado
Destello violento
trizadura en el recuerdo
Gota de agua sobre letra-tinta
Mi cabeza en tu pecho ha sido sanada.
Pero tu sexo mordaz...
Tu trampa silenciosa...
Hemorragante que camina hacia atrás
Que mancha la historia para vivir en el suspenso
Perdonaré al hombre que amé,
pero el que amó ella, no.
martes, septiembre 17, 2024
Meditación guiada para el burnout
sábado, septiembre 14, 2024
Santería
sábado, marzo 26, 2022
Profundo, metros abajo del delirio
Flotar, de eso consiste sobrevivir a la depresión, de poder y lograr flotar. Han pasado más de 23 años con síntomas de depresión, casi 13 años de un intento de suicidio y casi un año donde siento que debiese darme de alta en algún momento. Durante todo ese tiempo, mi mente ha sido mi aliada y mi enemiga. La estructura, una ética del cuidado, respeto y consideración ha sido la compañía del alma. El delirio, ego inverosímil, adolorido, piel marchita, mi peor contendiente. Aprendí a reconocer los delirios, esos estados de exaltación del ego, aquellos que se apegaban a las palabras "siempre" y "nunca", y esos tiempos infinitos al menosprecio. El delirio, un bucle eterno, ese "algo de razón", el repentino, el ruidoso, ese anzuelo del llanto. Durante más de 8 años me he dedicado a reconocerlo, a evitarlo, a desaparecer esa ficción de mi cabeza, ya sea con la posibilidad de descripción del sueño, como con una voz amiga y confiable.
Quien sospecharía, que de tener una buena vida, el cuerpo se hubiese acostumbrado a la locura. Que de tener una buena vida, un amor sano, un amor poderoso, el delirio quisiera ser parte de mi vida. Me arrojé al anzuelo. Sabiendo que lo perdería todo, sabiendo que lo lamentaría, el profundo me llamaba como algo que jamás dejaría de existir. Estaba en mis dientes rechinando en la noche, junto a mi amado, junto a los ojos de mi amado. Estaba en ese fuego que quemaba. Estaba en el hambre. Estaba en el vacío de la completa calma, como si siempre fuese un animal que vive sin ver, sin oír, preparado para vivir en un ambiente de presión. Arrastrándome. Y a los peces les hablaron de los humanos y su anzuelo, ¿pero le han hablado de la muerte y de la eterna caída? ¿o del anzuelo del accidente?
Como si la calma no fuese parte de mi, ese rechinar de dientes lo advertía, quise lanzarme a las preguntas difíciles, a darme los permisos de equivocarme. Y he llorado, miles de dientes como arena, he llorado el delirio, porque nunca había soltado mi cuerpo. Ahora tengo una pena sana, una pena alegre, una pena que suelta dolor, no una pena como una quemadura que sensibiliza, sino una pena con algo de transformación. No, no podía pretender que solo hacer las cosas bien bastaría, porque que el tic,tic,tic,tic del tiempo, de las piedras blancas me recordaban que podemos disfrazarnos de quien queremos ser, pero estás casada con el delirio.
Las cosas comenzaron a ocurrir de forma tan equivocada, de forma tan liberadora, de forma tan estropeada, pero se sentía tan correcto. Y a de a poco, la lluvia de desgracias, y la última gota, una mujer que atrapaba delirios en la calle, ya no lloraba, ya sabía que todo mejoraría. Ya no lloraba, porque todo estaría bien. Una sequía en el mar. La cazadora de delirios no llora, porque todo estará bien, todo se gestionará de forma adecuada. Y de pronto, el delirio... los siempre, los nunca, los menosprecios, a mi, a ti, todos y el llanto de la abundancia. Quien diría, que para morir, que para llorar, que para soltar, se necesiten cumbres profundas donde vive el delirio. Me reconcilio delirio, como la profundidad se reconcilia con la cumbre.
sábado, marzo 20, 2021
¿Cómo estas? perdí mis llaves
Visite el mismo lugar, una vez sin llaves y la segunda con llaves, ambas ocasiones fue distinta la forma de conocer lo que estaba fuera y ambas dependían de como estuviera lo de adentro. Una vez con más limitaciones y la otra sin problemas de volver cuando quisiera. Siempre salgo con mis llaves, pero más de una ocasión he necesitado de un cerrajero para volver a entrar, el cual me pregunta ¿cómo andan las cosas por casa? Otras veces no puedo salir porque no sé donde dejé las llaves y me quedo en cama. Otras veces me llevan, porque otros tienen las llaves y yo dejo las mías en casa. Pero hay más llaves, algunas perdidas, otras custodiadas, otras investigadas y otras lanzadas.
Conocimiento desde el panóptico
Como si algo de felino tuviesemos, que miramos desde la altura para dimensionar el tránsito y el rumbo, desde un balcón tenemos una puesta en escena de todo lo que ocurre, para encontrar en ese todo lo que pueda ser un paso microscópico. A veces no sólo es la altura, a veces es la distancia, es la contraposición y el contraste, como el rebelde situándose al final de la sala. Pero el juego no es sólo situarse desde el panóptico, sino decidir ir a cada lugar para poder saberlo todo, porque se quiere todo. Una ilusión y a la vez un aliento, una elección de dónde jugar.
jueves, marzo 11, 2021
La gaviota
Y la miraba agitar sus alas, planear, manteniendo el equilibrio en el aire, como niños andando en bicicleta. Y de pronto, en mi cabeza, eran muchas personas andando en bicicleta por el cielo costero.
Pajaritos
Como decía la Violeta, tengo unos pajaritos en el cuerpo y cabeza que no dejan de batir sus alas, ¿es que acaso también se encuentran igual de encerrados que yo?
Me he portado bien, creo que me he portado bien por suficiente tiempo, más de lo que alguna vez pude entender la capacidad de domesticación. Es que esos pajaritos volaban como belleza y las cosas que hacía solían ser bellas. Estar en el mundo permite belleza y jamás lo había entendido. Me sentía elevada por ellas, capaz, sobretodo, capaz. Ese impulso, ese aliento, esa energía, ese algo que hay entre todas las cosas.
Ahora siento que todo lo hago mal, siento que hay una tormenta de la cual quieren escapar y tratar de hallar una brisa que la saque como hermosura, pero no lo logran. Una pájaro gris voló fuera de mi cabeza y de los tormentos, asustada dio un aviso sobre mi plato, pero no podré decirle a nadie sobre ello. ¡Que vuele lejos! Las malas ideas se comienzan a colar y a salir, ¿cómo las contengo?, ¿cómo las dejo volar para ir a un lugar seguro? Quizás es tiempo de amarse de nuevo
lunes, noviembre 23, 2020
Encerrona de palabras: entre debates rad fem y queer
El contexto actual que contempla la eliminación de la definición de la disforia para contar con una operación genital en la población trans ha causado revuelo en algunos sectores, principalmente porque parece "vago" solo contar con la declaración identitaria y porque se descuida los casos "reales" de disforia. ¿Es primera vez que la autodenominación pareciera un problema burocrático? No, de partida sabemos cuanta burocracia hay para autodeclararse perteneciente a los pueblos indígenas en este país, sin mencionar el determinismo de lo que es "ser" indígena. ¿A la burocracia le basta?
Por otro lado, se ha traído a la mesa la discusión sobre la disforia y lo trans, consigo también la patologización de las conductas humanas que se salen del marco cultural que preceden. Bueno, la histeria también era una patología, pero ahora sabemos del sesgo patriarcal. Se habla de la psicosis o esquizofrenia en la población occidental, cuando hay practicas chamánicas que pueden contemplarse como tal; de la misma manera que la población afro esclavizada europa replicaba prácticas culturales y se les marginaba por locura.
Finalmente, hay otro elemento en la mesa, que es el sistema de salud que acoge estos escenarios y la precariedad de este mismo, lo que conlleva la regulación de las prácticas sociales. Otro problema que nos hace pensar que hay ciertos elementos en nuestra salud que no se plantean en proyección o retroyección (precaución o reducción de impacto de un elemento).
En todo este escenario sale a relucir lo que es la socialización en la relación genital, y cuanto impacto genera en la historia social su transformación. El feminismo radical suele sostener la socialización genital femenina a un sistema de represión patriarcal, donde la transformación puede ser una negación de la historia de las mujeres, ya sea trans de "mujer" a "hombre" (negación de la historia femenina), trans de "hombre" a "mujer" (carencia de conocimiento a la subordinación femenina y replicabilidad de prácticas de dominación en el género -determinismo-).
Ante todo esto, no puedo dejar de trasladar mi experiencia de vida en todo el debate, meramente como un ejercicio de reflexión. En primera instancia, no tengo una modificación genital y me socialicé como "mujer" ante esta categoría genital. Ante esta categoría, lo que se entendía culturalmente como femenino estuvo en discusión, pero a pesar de ello dominación fue ejercida lo que formó mi estandarte de lucha. No obstante, me construí en negación del rol de género, no me considero a mi misma plenamente cis, en especial por mi expresión de género que aunque pase inadvertida, transita de un lado a otro dependiendo del día. Sin mencionar que en comportamiento social, no calzo con lo que se entiende como un comportamiento femenino (¿quien calza con que te digan que las mujeres son irracionales?).
En todo esto, cuando hablo de expresión de género, es la expresión de lo que he constituido como identidad, justamente en cuanto a esa lucha o resistencia ante determinismo sexual. He tenido prácticas corporales relacionadas a esto, mínimas, pero son parte de esa expresión. Lo que me da para pensar en otras prácticas corporales de modificación o alteración, las cuales pasan por el sistema de salud, como por ejemplo, los bypass gástricos. Lo último que he sabido de esa operación son las numerosas secuelas en el cuerpo, en especial relacionadas a la absorción de vitaminas y porque no ha pasado mucho tiempo desde su ejecución para estudiar los efectos secundarios. Muchos de estos casos no son abordados, en especial porque la salud pasa por el mercado, es decir, quien tiene dinero, puede optar o no a modificaciones corporales de tipo clínica. Entonces, ¿el problema es netamente el sistema de salud o la justificación detrás de las modificaciones corporales? ¿Está detrás de todo esto el determinismo del sexo?
Entonces, por un lado, confundimos patología con tratamiento, tratamiento con justificación, justificación con normalidades culturales. Sin mencionar lo cuestionado que parece para muchos sectores la idea de "sentirse con otro cuerpo", que a decir verdad, es entendible ante quien posee la experiencia, pero sesgado para quien no lo experimenta. Lo que descubre una persona trans es la negación sostenida a las prácticas culturales de su género (no dista de lo que mencioné anteriormente), donde sus comportamientos se han socializado como un género, se relaciona a esto y esto incluye prácticas corporales. El tema es que si seguimos sosteniendo la socialización de ser mujer o la socialización de ser hombre, estamos cayendo en lo que efectivamente propone esta lectura, que existe un determinismo.
Tanto el feminismo radical como la teoría queer cae en determinismo de género, lo que nos deja un solo puente común, que es la no binariedad. El feminismo radical se queda con el determinismo de género al no reconocer que hay fluctuación, dicha fluctuación es conflictiva por la reproducción de elementos femeninos que se pretenden erradicar. En el caso de lo queer, el traspaso se consolida como la socialización del cuerpo, lo que vuelve a determinar la binariedad en lo trans. El debate es que uno ocurre antes de una acción y el otro ocurre después de la acción. Entonces, ¿por qué no se ha podido cerrar el debate que el camino es la reducción de la diferencia y la no binariedad?