domingo, diciembre 01, 2024

Llegó en marzo

 Ideas. Hoy escuchaba a una persona en redes sociales que hablaba del autoenfoque erótico como parte de la salud sexual de las mujeres y planteaba que era necesario desearse. No pude evitar estar en completo desacuerdo con ese punto. El deseo es el reconocimiento de que nuestra identidad se conforma también de experiencias carentes. Aquello que se constituye como una sed particular y a la vez una orientación que no culmina. ¿Es posible desearse bajo esos términos si todo lo que hay en ti ha sido vivido? En ese sentido, la mirada hacia uno mismo debe ser mas profunda, no puede basarse en la carencia o complemento, sino en el sentido de aceptación y valoración. De asombro de sí mismo, de exaltación, de no sentir necesidad pero no poder vivir sin una misma. Amor, como algunos le pueden llamar. 

Ante varias preguntas sobre si quería algo fuera parte de mi vida, me di cuenta de un sentimiento genuino de contemplación, que no nacía de la necesidad, sino de plenitud. Un tipo de satisfacción que surge de no querer retirarse de un lugar, que se siente como destino, algo que no fue premeditado, ni controlado, ni medido. Inevitable. Creemos que esa experiencia será siempre placentera, pero en su estado inevitable, también construye historias con una que otra calamidad, como si no pudieras ser otra persona. Se vive como si fuera una obsesión, compulsión... inevitable. Pero te hace sentir buena, correcta y a la vez completamente errática. Así, con ese mismo sentimiento, lo tomé en mis brazos, miré su naricita rosada, sus patitas blancas y algo percudidas, y sentí algo que ni él ni yo podríamos explicar bien, pero ha sido maravilloso. Y pienso en cómo llegó a mi vida y me doy cuenta que esa persona sí sintió amor. Algo de esperanza vuelve a estar en el mundo. 

viernes, octubre 18, 2024

 Escríbeme una historia en la que triunfemos

Déjala atorada en la reja y yo sabré que no es necesaria la historia

jueves, octubre 17, 2024

Escarchas en la sombra

Camino lento frente una ventana amarilla. 

 Una sombra antigua me mira y lo observo de vuelta. 

Quiebro la dirección por un segundo, vuelvo a mirar. 

Ya no está... 

 La idea se enrosca en el vientre. 

470 días amortajados. 

Burlar el pasado, con el engaño que el perdón existe 

en otro café,

 en otro bar,

 en otra calle,

 en otra plaza,

 en otra pieza,

 en otra montaña,

 en otra gente.

 Después de ti, llegaste tú

Una persona flagelante frente a un dios sordo 

 Después de ti, llegaste tú

 Un hombre que yo no hubiese amado 

Después de ti, pudiste ser olvido embalsamado

  Llegaste tu... llegaste tu... 

puzzle mal armado

Destello violento

 trizadura en el recuerdo

 Gota de agua sobre letra-tinta

 Mi cabeza en tu pecho ha sido sanada.

 Pero tu sexo mordaz... 

Tu trampa silenciosa... 

Hemorragante que camina hacia atrás

Que mancha la historia para vivir en el suspenso

Perdonaré al hombre que amé,

 pero el que amó ella, no.

martes, septiembre 17, 2024

Meditación guiada para el burnout

Pon atención a tu respiración, a la curvatura del paladar que te obstruye al aroma del cigarro que quedó desprendido al engrifamiento de tu espalda Trata de relajarte mientras escuchas las rancheras de tus vecinos pon la mente en blanco como el color de la hoja de notas y deberes Medita pero no te quedes dormida del cansancio recuerda que debes cambiar las sábanas de la cama ¿lo sientes? ¿sientes esa presión debajo de tu pecho derecho? esa piedra caliente que llevas en la espalda desata esa tensión, aunque no sepas cómo Siente los lugares de apoyo la columna excesivamente recta el dolor en la pierna izquierda el picor de la queratosis pilar Deja tu cabeza vacía, sin ningun pensamiento quita todo residuo, deja tu cuerpo allí como quisieras dejarlo algunos días Dejar de batallar con arrastrar los pies como si llevaras unas bavuchas Deja tu cuerpo allí quedate con tus ideas separa el cuerpo de tu mente apaga tu mente como si hubieses soplado una cirio

sábado, septiembre 14, 2024

Santería

El misterio de lo humano es que hay cosas que ocurren que no caben en una conversación completamente cuerda. No cabe explicación ni en la ciencia, que es lo que predico. Está la experiencia ineludible del cuerpo poseído por espíritus. Fantasmas que soplan en la espalda, espalda encrispada, manipulada por un alma que no encuentra descanso. Y no lo culpo de los momentos más álgidos que pueden ocurrir, ni de la mala fortuna que me puede avecinar, pero si de tenerme en una foto amordazada. Quiero concluir. Cerrar. Detener las sombras de la ola. Villano maldito, conjurador de demonios, sueltame. Sueltame de tu hechizo. Si ya tan lejos de mi, si tan apartado, arrojado, lanzado, evitativo, ¿por qué siento que me tienes atadada? Me vuelvo loca por el hecho que nunca hubo verdad. Quizas quieres lanzarme a mi lejos, lejos de tus dominios y yo siento que me expulsas sin usar la voz, ni la presencia. ¡Que brujería haces! ¿Cómo es que borraste todo? Años perdidos, como si jamás hubieses existido. Duende vacilador que me visita en las pesadillas. Una aparición mordaz. Un delirio de 3 años. Destino cuasi fatal, parca de tres ojos que me tiene esclavizada ¿Qué esperas de mi? ¿Es que acaso alguna vez desapareces por completo? Te entregaste a los infiernos y te dejó una marca, la excusa perfecta para atraer a las dolientes. Como si fuera lucifer a mi espalda, susurrando, seduciendo, con olor sulfurado. Y quizás se fui tu sacrificio para tener más años de vida. Quizás mi carne fue tu comida. La tentación de los bondadozos. Y te siento como demonio en mi espalda, susurrandome mi destino. ¡Brujo de capa negra, de olor sulfurado, suelta las amarras!